jueves, abril 14, 2005

TÚ LO QUE TIENES QUE HACER

Si alguna vez voy con alguno de vosotros a un concierto y me perdeís entre la multitud, la mejor forma de encontrarme es empezar a buscar en la tienda de merchandising. Allí fue donde me encontré con F, que va en la misma pandi que un famoso actor de televisión al que no puedo mirar directamente a los ojos para que no me de un ataque de risa tonta, el pobre debe pensar que le odio (para nada) en el remoto e hipotético caso de que se haya dado cuenta de que existo. Pues tras un efusivo abrazo, mi amiguete va y me suelta la siguiente perla: "tio, que guay, nos encontramos en todos los eventos indy pop!" Ese podría ser mi epitafio: "M.B. se le podía encontar en todo tipo de eventos tonti-pop. Los puestos de camisetas ya no son lo mismo sin él."




Llegué a casa después de lo que para mucha gente fue un concierto decepcionante. Solo espero que estos tres amigos no se ensañen demasiado y tengan presente que "un concierto" no es "una carrera musical" y que a los que están CRUCIFICANDO, son Chico y Chica, de Bilbao, y no a otro duo de Zaragoza que no mencionaré para no mancillar mi impoluto bolg. Como cada noche comencé con el ritual diario de quedarme en calzoncillos y lavarme los dientes mientras controlo como han evolucionado las bajadas del emule en mi ausencia. En la barra de herramientas de mi ordenador, una luz parpadeaba, "tiene tropezientos mensajes nuevos". Como suponía, eran las típicas felicitaciones de todos esos sitios web tipo oficina de empleo y similares, que te envian puntualmente cada uno de tus cumpleaños un mail de felicitación, y reparé en la cantidad de tiempo que he perdido y nunca voy a recuperar, rellenando formularios en internet que no me han reportado absolutamente ningún beneficio, especialmente económico. Pero lo que no imaginaba, era que entre toda esa ristra de fria impersonalidad que nos brinda la programación informática, bienvenidos al futuro, iba a encontrar una carta escrita de puño y letra, metafóricamente hablando, se entiende. Su remitente era alguien que conozco desde los cinco años, y al primero que llamé "mi mejor colega": C.M.

C.M ya no se llama C.M, ahora se llama simplemente C, ya que a su señora esposa le parecía que M (segundo nombre que recibió en homenaje a su abuelo fallecido) sonaba demasiado pueblerino e imprimía demasiado caracter, y ya se sabe lo mal que llevan las mujeres eso de que los hombres tengan la más mínima pátina de personalidad, así que poco a poco le fue despojando de tamaña impronta frente al mundo. Él fue quien me enseño las cosas más importantes que un niño necesita saber para ser feliz, o sea, a marcar un gol de penalti, a trepar una tapia para colarse en una casa abandonada con peligro de inminente derrumbamiento, a matar una rata a golpes con un trozo de goma o a lanzar una piedra con puntería suficiente como para destrozar los cristales de un centro de salud. En definitiva, aprendí que todas esas cosas son susceptibles de respetabilidad y garantía de una infancia digna.

La carta rezaba así:




Que tal se siente uno con 3.....y tantos?? Me imagino que igual que con uno menos, pero ya algo mas maduro, sensato, reposado, experimentado, etc, jajaja.
Este año no te vi por R. (claro que yo estuvo pocos dias en las fiestas) estuve de vacaciones asi que lo dejaremos para otro dia el saludarnos, aunque para las proximas tendremos menos noches, por lo menos V. y yo (tenemos encargados un Carlitos para julio ) asi que creo yo que para septiembre aun sera pequeño para llevarle hasta altas horas de la madrugada por ahi.
En lo demas pues sin muchas variaciones, curramos en lo mismo, vivimos en el mismo sitio, y seguimos estudiando (V. sus cursos del Sescam y yo lo mio del deporte), pero bien, va todo bien que creo que es lo fundamental.
Y tu que tal va todo?? A tu madre algun dia la veo de pasado, cerca de tu casa, o hablando con alguna vecina.
Bueno lo dicho, FELIZ CUMPLEAÑOS, y esperamo que yo te cogo dentro de un mes (mas o menos)



Por supuesto he respetado erratas y faltas de ortografía, pero lo que me preocupa no es eso, faltaría plus. Tanto buenrrollismo es cuanto menos alarmante. Voy a interpretar este mensaje como un alarido de socorro. Creo que es hora de que haga algo por él, de devolverle con intereses todo lo que me regaló. Creo que ahora es a mí a quién le toca ser "su mala influencia".


P.D. Desayunando: croasaints del Mercadona, los mejores oiga usted.